El lunes 16 de marzo falleció, a los 73 años, el artista visual, escultor, muralista y exconcejal de La Serena, Daniel Eduardo Palominos Ramos. Su deceso, atribuido preliminarmente a un paro cardíaco, generó reacciones en el ámbito cultural y político de la Región de Coquimbo, donde desarrolló una trayectoria sostenida tanto en el arte público como en la gestión comunitaria.
Profesor de Estado en Artes Plásticas, Palominos construyó una obra estrechamente vinculada al espacio urbano y a la memoria social. Su producción incluyó murales cerámicos y esculturas emplazadas en distintos puntos de la región, entre ellos la Escuela de Medicina de Universidad Católica del Norte, Casa de la Cultura de Coquimbo, edificios corporativos como Aguas del Valle y Ecomac, además de intervenciones en Universidad de La Serena y dependencias del Gobierno Regional. Entre sus obras de mayor visibilidad pública se cuenta el monumento a los obreros ejecutados en la Escuela Santa María de Iquique, ubicado en la Ruta 5 Norte en La Serena.
Su trabajo se caracterizó por una constante vinculación con comunidades locales, particularmente en sectores como Las Compañías, donde desarrolló iniciativas artísticas de carácter participativo. En paralelo, ejerció la docencia y la gestión cultural, promoviendo el uso de la cerámica y el muralismo como herramientas de expresión colectiva.
En el ámbito público, Palominos integró el Concejo Municipal de La Serena durante el periodo 2021-2024, tras ser electo como concejal. Durante su gestión participó en comisiones de Cultura, Turismo y Patrimonio; Desarrollo Comunitario y Participación Ciudadana; Salud; y Medio Ambiente. Su paso por el concejo estuvo marcado por una agenda vinculada al desarrollo cultural y a la articulación con organizaciones territoriales.
A lo largo de su trayectoria recibió reconocimientos como el título de Hijo Ilustre de La Serena en 2001 y el Premio Regional de Patrimonio Cultural Diaguitas en 2004, distinciones que dieron cuenta de su incidencia en el desarrollo de las artes visuales en la región.
En sus últimos años se encontraba desarrollando el proyecto “Milanka, la Gigante Diaguita”, una propuesta de escultura monumental de 30 metros destinada a relevar el sitio arqueológico de El Olivar, integrando componentes tecnológicos y una estrategia de difusión internacional. La iniciativa iba a ser presentada a autoridades regionales en las semanas siguientes a su fallecimiento.
Municipalidad de La Serena decretó duelo comunal tras conocerse la noticia, mientras diversas autoridades y agentes culturales destacaron su aporte tanto en el ámbito artístico como en la vida pública local. Su despedida se realizó en el Crematorio Serenity, en una ceremonia que congregó a familiares, vecinos, artistas y autoridades.
Daniel Palominos Ramos deja una obra inscrita en el espacio público y en la experiencia cotidiana de la ciudad, así como una trayectoria marcada por la intersección entre arte, docencia y participación social.